El problema ahora es la “Sobre nutrición”

Imagen sacada de "El mostrador"
Imagen sacada de "El mostrador"

Chile es un país que se caracteriza por tener los índices económicos y calidad de vida siempre en altos niveles a diferencia de sus pares de la región, sin embargo, este último periodo que comprende entre estallido social y pandemia causada por el covid-19, estos indicadores se han visto mermados a causa de los diversos confinamientos que ha tenido que resistir el país debido al coronavirus, si antes Chile era considerado un país con una población con sobrepeso y obesa, pues los periodos de encierro y confinamiento causados por las cuarentenas acrecentaron más esta problemática.

En los años 60 y 70 Chile era un país que sufría por la desnutrición, ahora es todo lo contrario, problemas de sobrepeso son los que acongojan a nuestra población y no es de extrañar que el chileno promedio haya visto aumentado sus ingresos y por consecuencia un mayor acceso al consumo y al mercado de diversos alimentos. Hace poco el filósofo chileno Cristian Warnken hizo pública una carta hacia el Ministro de Salud Enrique Paris, en la cúal abordaba esta problemática de una manera bastante peculiar, las reacciones no tardaron en aparecer y es que el filosofo y escritor aludía este problema con frases como “Ministro: la verdadera pandemia en Chile, la más grave no es el covid. Es la obesidad. Usted sabe que las proyecciones de esto pueden ser catastróficas. Se habla mucho de que hay que cuidarse del covid, lavarse las manos, guardar distanciamiento, para que no colapsen las urgencias. Con esta multitud de obesos de todas las edades, la salud pública en algún momento colapsará. Diabetes, enfermedades coronarias, cáncer, depresión: esta sí es una peste devastadora y nadie dice nada, o nada por lo menos convincente. Siempre llegamos tarde”.

El último estudio llamado Dieta y Salud Bajo el Covid-19”, dio a conocer diversos efectos que tuvo la pandemia en ámbitos de alimentación y ejercicios en diferentes países. Entre los resultados arrojó que Chile fue el segundo país que más aumentó el peso de sus habitantes en relación con el continente, solo superado por Brasil. Esto no es de extrañarse afirman expertos, esto ya que el año 2019, Chile se convirtió en el país como mayor nivel de obesidad de la OCDE.

Paolo Castro, director de Nutrición y Dietética de la Universidad Central, manifestó que estas cifras ya no son de sorprender, ya que “tenemos una economía que favorece los alimentos ultra procesados de alta densidad energética y baja en nutrientes, con una cultura alimentaria que además justifica los premios y el paso de las tristezas en función de estos mismos alimentos”.

Por su lado Warnken en su carta hacia el Ministro hacia una comparación de lo que es pasearse en playas de distintos sectores socioeconómicos y apuntaba a una paradoja que existe “se habla mucho de los movimientos “veganos”, pero poco de lo que está de verdad comiendo la gente. Vamos a las playas de balnearios ABC1, y vemos abundantes cuerpos espigados, escultóricos, incluso algunos de ellos anoréxicos. Vamos a las playas del “pueblo”, y ser delgado es casi una anomalía. De esa “desigualdad” no hablamos, esa es la desigualdad que viene, la nueva y más lacerante desigualdad: una base popular obesa, llena de enfermedades de base, consumidora de chatarra y una élite que va a los gimnasios, que hace yoga, y tiene por delante una mayor expectativa de vida”. Sin embargo, la polémica que hizo que su carta no fuera bien recibida por ciertos nutricionistas no fue por estos dichos, sino que fueron unas preguntas que se planteó el filósofo “¿Qué hace que una persona no se quiera, no cuide su propio cuerpo, sea capaz de evadir y mentirse a sí misma? ¿Qué enfermedad del alma profunda hay en el habitante chileno, que no solo ha olvidado, sino que está maltratando, deformando su cuerpo? El pueblo chileno es bello: siempre me ha gustado su sonrisa fácil, su mirada chispeante”. Ante lo cual las reacciones no se hicieron esperar.

Denisse Kohn medico nutrióloga chilena radicada en Estados Unidos le respondió a Warnken por sus dichos haciendo una contra carta hacia él, “Visiones reduccionistas como la suya solo hacen daño a las personas que usted profesa querer ayudar. Dejemos de quedarnos con las opiniones basadas en lo que hemos escuchado toda nuestra vida y empecemos a leer e informarnos de estos temas. Intentemos hacerlo con una visión integral, que incluya aspectos culturales, generacionales, socioeconómicos, de género, entre otros”.

Y es que no es de extrañar que Chile ha pasado de ser un país en que décadas pasadas los niños morían de hambre, ahora sufren desde temprana edad con sobrepeso, las miradas tienen que apuntar desde arriba, desde los gobiernos que han pasado y no se han hecho cargo de este problema como es debido, los programas como “elige vivir sano” no han dado el ancho, tienen buenas intenciones pero no bastan. Los datos son categóricos y alarmantes pero los factores como el tiempo y el acceso a alimentos de buena calidad entorpecen las buenas conductas alimentarias. Podemos hacer cartas y contra cartas pero el problema radica en las malas administraciones y el poco énfasis que se le da a este problema.

Por otro lado María José Escaffi, nutrióloga de la Clínica Las Condes hizo hincapié en las adversidades que han tenido los gimnasios para abrir en pandemia “Chile ha sido uno de los países que ha tomado medidas más restrictivas en movilidad y gimnasios, por lo que aumentó el sedentarismo. Ahora en pandemia son muy pocos los que están haciendo actividad física”. Sin embargo no todo es tan negativo menciona Escaffi y es que “durante el desarrollo de este año se han visto dos fenómenos. En primer lugar, las personas que se descuidaron y empezaron a comer lo que la emoción le dictaba y, en segundo lugar, las personas que vieron la cuarentena como una opción para empezar a comer más saludable”.

Por último si queremos tener hábitos alimenticios y conductas que apunten más hacia el ejercicio, es posible siempre y cuando haya voluntad de todos los actores, partiendo desde los gobiernos con planes que ayuden a las familias, las jornadas de trabajo extensas y agotadoras que dejan a los miembros familiares sin ánimo de hacer algún tipo de deporte o ejercicio y por otra parte las escuelas educando sobre estos temas y proporcionando una adecuada alimentación y fomentación del deporte.

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *