Olimpia Sierra Ojeda, jubilada: ‘‘Trabajé toda la vida, mis 45 años, desde el 1 de Julio del 59 hasta diciembre de 2004 en la Universidad Austral’’

Olimpia Sierra nació en Paillaco el 11 de mayo de 1938, en el seno de una familia rural, compuesta por 14 miembros, sus padres y sus 12 hermanos. Su familia se sustentó del campo, criando animales, sembrando trigo y entregando las cosechas al popular Molino Collico. A la edad de 5 años se trasladó a Valdivia, su familia compró un terreno y se mudaron con dos vacas lecheras para alimentar a los 12 hermanos y vender lo restante.

Desde ese momento, comenzó a formar su vida en Valdivia, viendo a través de los años su crecimiento, presenciando el terremoto de 1960 y contemplando el nacimiento de la Universidad Austral de Chile, a la que dedicó su vida.

 

Hoy en día salir a una fiesta, un cumpleaños o simplemente con los amigos, es un poco más común que en ese tiempo. Olimpia contó como eran los permisos en sus tiempos, recordando además una de las fiestas que más recordaba, por su duración, por el objetivo de la fiesta y por el lugar donde se realizaba.

 

Olimpia terminó las humanidades en el Liceo de Niñas de Valdivia, para luego realizar un curso de secretariado. Desde ahí en adelante se le abriría un nuevo mundo laboral en la Universidad Austral de Chile, pasando sus 45 años de vida laboral en dicha institución, desde 1959 hasta diciembre del 2004.

Dentro de los 45 años, Olimpia presenció el inicio de la Universidad, algunas anécdotas y el terremoto de 1960. Su sueño era poder ser Asistente Social, sin embargo, en la Universidad se sintió realizada.

El terremoto del 60, fue un hito a nivel mundial, a pesar de todo esto cada persona lo vivió de manera diferente. Olimpia recordó una anécdota donde ella salvó a su madre, que a su vez iba en búsqueda de su nieto mientras todo se desmoronaba.

El matrimonio es una ceremonia especial para quienes siguen ese camino y Olimpia recordó cómo fue ese momento, además del nacimiento de su única hija, Juliana. Sin embargo, en la vida existen momentos felices como estos y están los momentos tristes, Olimpia describió a su marido ”lalo” y revivió como fueron los días anteriores a su lamentable muerte.

Tras la pérdida de su esposo, su hija Juliana fue su compañera de vida, como Olimpia lo menciona, recordando el gusto por las fotos y como en ese tiempo se buscó la manera de obtener capturas de su hija. Además de contar la relación que hoy en día tienen, declarando que le gustaría que Juliana le copiara un aspecto de ella.

En la vida siempre tenemos algo de lo que nos sentirnos orgullosos, en caso de Olimpia, su gran orgullo personal y material fue su auto, un Peugeot 106 color verde, además de sacar su licencia a los 63 años de edad.

Bailar, escuchar música y asistir a conciertos, son algunos de los pasatiempos que Olimpia más le gusta hacer hoy en día, sin embargo, el día a día se entretiene con música y realizado limpieza en su casa.

La simplicidad en la vida de Olimpia ha sido la filosofía de su vida y eso ha traído cosas positivas y espontáneas como sus viajes al extranjero, específicamente a Europa y México, años antes de su jubilación, y planteándose quizás un posible viaje a Cuba.

 

La vejez es quizás la edad a la cual muchos no quieren llegar, sin embargo, Olimpia es clara al decir que siempre fue aceptando sus años con mucha tranquilidad, destacando la importancia de la familia la cual es su razón de vivir en estos momentos.

Las enfermedades son un punto débil de cualquier ser humano, el cáncer es hoy parte de la vida de Olimpia, que si bien lo acepto con mucha tranquilidad, el tiempo comienza a jugar en contra y la ansiedad comienza a luchar con Olimpia.

La búsqueda de paz para Olimpia es fundamental, pero recuerda los momentos más felices que a tenido hasta ahora en su vida, recordando familia, ceremonias y quizás uno de los momentos más felices de Olimpia, cuando la nombraron Padre fundador de la Universidad Austral de Chile, siendo la única secretaria.

 

El fortalecimiento de su personalidad se realizó trabajando en la Universidad, además de las diferencias entre las juventudes de aquellos años versus las actuales, declarando los tabúes que en esos años te impedían ser natural.

Recordar a nuestros seres queridos de la mejor manera siempre es posible, sin embargo, escuchar de ellos mismos cómo quieren ser recordados es aún más significativo. Olimpia cierra este recorrido con un mensaje a sus seres queridos para que la recuerden.

 

 

A continuación puedes escuchar un resumen de la entrevista:

 

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