Playa Colún: Lugar turístico, sitio arqueológico ¿O ambos?

  • Por Camila Gutiérrez Andrade          

Al momento de escuchar las palabras arena, sol, mar, y bosque nos imaginamos una de las postales idóneas para vacacionar, pero ¿será esta postal compatible con la arqueología y el turismo? en la Región de Los Ríos existe un lugar en el cual ambas áreas se mezclan, aunque predomina en gran parte la conservación del bosque siempre verde allí existente y el turismo. En este sector podemos encontrar restos arqueológicos y aquí es donde surge la pregunta ¿son conscientes los visitantes de la importancia de cuidar estos restos? O ¿los turistas tenemos cultura de conservación?

Ubicación geográfica

            Playa Colún, ubicada a 21 kilómetros de la localidad de Chaihuín y perteneciente a la comuna de La Unión, destacada por su larga costa con más de 9.5 kilómetros y por como sus grandes dunas se funden con el bosque de olivillo costero allí existente. En este lugar podemos encontrar las lagunas gemelas, dos lagos de agua dulce que se encuentran separados por bosque y el rio que lleva el mismo nombre del sector.

            A lo largo de sus 9.5 kilómetros de arenas blancas podemos encontrar restos arqueológicos de nuestros antepasados, tales como restos de vasijas, puntas de flechas y cuevas con petroglifos que dejaron civilizaciones pasadas. Colún es un sitio que conserva restos que podrían datar del periodo Arcaico (10.000 – 20.00 años A.P) y Alfarero (300 –1.600 D.C) hasta la actualidad. Pero además de esto el sector destaca por su gran belleza escénica e imponente bosque nativo.

  Área de Protección cultural

            De acuerdo con un estudio facilitado por la Reserva Costera Valdiviana y realizado por arqueólogos de la Dirección Museológica de la Universidad Austral de Chile el año 2004 en el sector se dataron 13 sitios arqueológicos y dos hallazgos aislados, también se plantea que el lugar presenta una importante densidad de sitios arqueológicos en un ámbito boscoso, costero y de eficiencia de desembocadura, lo cual lo hacía ideal para la ocupación humana.

            Destacan que la presencia de las lagunas gemelas hacía aún más llamativo el habitar la zona por lo que también se observan conchales y manifestaciones de arte rupestre desconocido en la región. Este estudio no hace más que reafirmar la importancia de proteger toda el área, ya que debido a su geografía y ecosistema fue un lugar idílico para vivir y permitió que asentamientos de hace 5.000 años hicieran de éste su hogar.

            Aunque actualmente solo podamos ver una que otra prueba de estos hechos, es importante complementar lo turístico del lugar con la conservación y cuidado de este. Actualmente el lugar pertenece a los terrenos de la Reserva Costera Valdiviana, reserva privada que consta de más de 50.200 hectáreas y pertenece a la ONG sin fines de lucro The Nature Conservancy, la cual se dedica a la conservación de ecosistemas que son importantes científica y medioambientalmente.

Conservación y complicaciones

            Dentro de las labores de la reserva se encuentra el proteger y mantener el lugar libre de intervención de cualquier tipo, si bien este sector es el único dentro de la Reserva Costera Valdiviana, que se encuentra equipado y habilitado para acampar, es aquí surge el primero de los problemas.

            A pesar de que se le ruega a todos los que lo visiten realizar fogatas en los lugares dispuestos para ello, es común encontrar restos de fogatas en lugares que no están permitidos, de esta forma es muy probable, que debido a las condiciones climáticas del lugar (viento, humedad y temperatura) se produzca un incendio de grandes proporciones que pongan en riesgo la existencia de este entorno.

            Esto nos lleva a hablar del segundo de los problemas existentes a la hora de conservar el bosque y los restos arqueológicos del lugar, el ingreso ilegal de vehículos motorizados. Es común para los guardaparques de la reserva escuchar o ver vehículos 4×4 recorrer la playa o las dunas de Colún. Según la Orden Ministerial N°2 de 1998 esta estrictamente prohibido ingresar y transitar con vehículos motorizados a las playas, dunas costeras, litorales, ríos y lagos, como medida de prevención de accidentes, daños al medio ambiente, personas y bienes.

            Aún con la existencia de esta orden ministerial es difícil para la reserva controlar el ingreso de los vehículos motorizados debido a la complejidad de acceso que tiene playa Colún y a lo alejada que se encuentra de la administración. Se ha tratado de tomar medidas para frenar el paso de estos vehículos, pero ninguna de las medidas a logrado frenarlos y por el hecho de ser una reserva privada también los condiciona en las acciones que pueden tomar para impedir el paso o libre tránsito.

            Otros problemas son el saqueo y deterioro de las piezas, ya sea porque la gente se las lleva o acampa sobre los restos arqueológicos, incluso el tallado en las murallas o paredes adyacentes a las cuevas.

Ecosistema  

            Este sector es privilegiado por contener un ecosistema único el cual aún cuenta en su mayoría con especies nativas y un bosque de olivillo costero de más de 200 años. Para Tamara Vargas, Ingeniera en Conservación de Recursos Naturales, este sector tiene un alto grado de conservación biológica y cultural, explica que “los objetivos de conservación de la reserva son claramente visibles en el lugar, por ejemplo, las dunas, la playa, costa rocosa, bosque de olivillo, bosque siempre verde, etc. No se aprecia una degradación y existe una gran diversidad de especies de flora y fauna. Además de la conservación cultural por los sitios arqueológicos allí existentes.”

            En el ámbito de lo turístico versus lo arqueológico Romina Westermeier Administradora de Empresas de Turismo comenta que lo arqueológico es primero que lo turístico, para ella hay que dar prioridad a lo que ya existía. También agrega que “si bien la industria del turismo es igual a todas las industrias y se interviene el lugar, es una de las que más concientiza e informa a la gente sobre lo que está viendo y lo que va a ver” por lo que ella concluye que ambas pueden ser compatibles, siempre y cuando se tome partido de los recursos que ya existen.

            A través de esto ella expone que se pueden adquirir recursos para proteger este lugar no solo económicos, sino que recursos por ser un sitio de arqueoturismo, pero que Colún esta más enfocado en el turismo ecológico, aunque de todas formas seria una buena idea explotarlo arqueológicamente con un sitio de interpretación para fomentar a las personas a cuidar el lugar a través del conocimiento de lo que allí existe. Por lo tanto, concluye que “no son compatibles, son complementarios.”

            Por último y no menos importante, es relevante mencionar y tener en cuenta que este espacio es de libre acceso aún y que es importante cuidarlo para que en un futuro no sea necesario tomar medidas y restringir su acceso o capacidad de carga debido a los daños que pueda sufrir de no tomar conciencia de sus cuidados. Por consiguiente, este sector está en post de ser nombrado santuario de la naturaleza, debido a que ofrece posibilidades especiales para estudios e investigaciones geológicas, paleontológicas, zoológicas, botánicas o de ecología y a que posee formaciones naturales, cuya conservación es de interés para la ciencia.

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