Siempre hay algo que capturar

Vivimos en la era digital. Estamos básicamente inmersos en un mundo donde cada paso que damos en el día es contado, cada llamada queda registrada y cada mensaje de texto puedes releerlo la cantidad de veces que a ti se te de la gana. Nos estamos volviendo sumisos de la tecnología, y no somos capaces de ver frente a nosotros la belleza que la vida nos está dando para disfrutar.

La fotografía es capturar aquellos momentos que el cerebro humano no es capaz de guardar ni de retener. Aquellos momentos mágicos y hasta cotidianos que pueden ser olvidados en la inmensidad de memorias que nuestro cerebro alberga, los cuales pueden ser registrados en una cámara fotográfica y/o teléfono móvil. Mirar hacia arriba o abajo, buscar ángulos, tener la capacidad de imaginar una fotografía sólo con mirar un lugar, es una de las habilidades y maravillas que podemos aprender gracias a nuestros sentidos y paciencia: nadie nace sabiendo.

 

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Leyenda

  1. Dalí el artista, que luego de un par de vidas se volvió un quiltro.
  2. Un intento minimalista, pensé, sombras y texturas.
  3. Estuve tomando fotografías para vender… Fue con la 50mm.
  4. ¿Hay mejor sensación que sacar la mano por la ventana mientras el auto está andando? Viaje a Huilo-Huilo.
  5. Ver este paisaje y no querer olvidarlo jamás. Barcaza en lago Pirihueico.
  6. ¿Le gustaría bailar conmigo? DAE, UACh.
  7. ¡SuperCopa!
  8. Ya no hay tren al sur, pero el auto igual apaña ¿cierto?
  9. Un Ciervo Rojo se acercó curiosamente y logré su captura (fotográfica, por supuesto)
  10. La lluvia no es motivo para dejar de admirar la naturaleza.
  11. Si vamos a estar todo el día con la cabeza agachada, que sea para tomar fotografías.
  12. En el sur tenemos vacas en la carretera.
  13. El gusto por la fotografía ¿es hereditario?
  14. Grandes torres en Avenida Picarte
  15. Una veloz visita a Collico.
  16. ¡Voy volando y vuelvo!
  17. Detrás de la Casa Central de la UACh, hay patrimonio arquitectónico según yo.
  18. Abro las ventanas para dejarte salir
  19. Las flores siempre me han hecho acordar a mi mamá. No porque sean «femeninas», sino por esas largas tardes de sábados y domingo donde trasplantábamos hasta que nos dolieran las manos.
  20. He vivido toda mi vida en Valdivia, y nunca fui a la laguna de los patos hasta que cumplí 20 años.
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