Catalina Carrillo, ingeniera en alimentos: “En los pescados, retirar las vísceras podría ayudar a reducir la presencia de microplásticos”

by | Entrevista

Catalina Carrillo abordó los desafíos que plantea la contaminación plástica para la seguridad alimentaria y la calidad de los productos marinos destinados al consumo humano. Créditos: Tomás Rosas.

Desde la compra hasta la preparación de los alimentos, la entrevistada explica qué prácticas pueden ayudar a reducir la ingesta de microplásticos y por qué la prevención sigue siendo clave frente a este problema ambiental.

La contaminación por plásticos se ha transformado en uno de los principales problemas ambientales de las últimas décadas. Con el paso del tiempo, estos residuos se degradan y dan origen a partículas microscópicas conocidas como microplásticos, las cuales han sido detectadas en ríos, lagos, océanos y diversas especies marinas destinadas al consumo humano.

En una ciudad como Valdivia, donde pescados y mariscos forman parte importante de la alimentación local, surge la preocupación sobre la posible presencia de estos contaminantes en los productos del mar. Para abordar esta temática, conversamos con Catalina Carrillo, ingeniera en alimentos, quien explicó cómo llegan los microplásticos a la cadena alimentaria, qué efectos podrían tener y qué medidas permiten reducir la exposición de los consumidores.

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Los microplásticos son fragmentos que se forman al degradarse los desechos plásticos como botellas y bolsas en el medioambiente. Estas partículas contaminan ríos, lagos y océanos, donde los peces y mariscos las ingieren, lo que altera los ecosistemas y puede introducir sustancias químicas que dañan el sistema hormonal.

¿Cómo llegan los microplásticos a los alimentos que consumimos, específicamente en la comida marina?

Bueno, en la basura que nosotros mismos botamos de repente o cuando mal categorizamos la basura en estas casetas de residuos, se va a los vertederos, y de los vertederos llegan a los cauces de agua.

¿Las islas de basura funcionan realmente como fábricas que ‘‘rompen’’ el plástico y lo mandan directo a nuestras zonas de pesca?

En parte sí, porque están expuestas al calor y a la descomposición, y bueno, los microplásticos son de 5 milímetros, por lo que al ojo humano no son visibles. Entonces sí tienen un factor los vertederos, pero también el tema de la contaminación y que nosotros, las personas en general, echamos la basura y la tiramos donde sea.

Microplásticos en los alimentos

La presencia de microplásticos en ecosistemas acuáticos ha despertado preocupación debido a la posibilidad de que estas partículas ingresen a la cadena alimentaria. Su reducido tamaño dificulta su detección y permite que sean ingeridas por distintas especies marinas destinadas al consumo humano.

¿Sirve de algo lavar bien o cocinar los alimentos a altas temperaturas para eliminar los microplásticos?

Bueno, en general, muchos plásticos y polímeros son resistentes a altas temperaturas. Entonces no sé qué tan efectivo sea cocinarlos o someterlos al calor para eliminarlos, porque precisamente tienen una alta resistencia térmica.

En el caso de los pescados y choritos ¿retirar ciertas partes del animal ayuda a disminuir la contaminación?

En los pescados, retirar las vísceras podría ayudar a reducir la presencia de microplásticos, porque en esa parte está con lo que se alimentó. Entonces ahí se retira todo lo que consumió el pescado. En el tema de los choritos, no hay mucho que hacer, pero tampoco podemos dejar de consumirlos, porque son ricos en omega 3 y en ácidos.

Riesgos y recomendaciones para los consumidores

Más allá de la contaminación ambiental que generan, los microplásticos han abierto un nuevo debate sobre la calidad e inocuidad de los alimentos que llegan a la mesa de las personas. La atención no solo se centra en comprender los posibles riesgos, sino también en identificar prácticas que permitan reducir la exposición sin dejar de aprovechar los beneficios nutricionales que aportan pescados y mariscos.

Si tuviera que recomendar una medida práctica para reducir la exposición de microplásticos a través de la alimentación, ¿cuál sería?

Partiendo de que escojan comprar alimentos en lugares seguros, que estén certificados y asegurarse de que no pierdan la cadena de frío por nada del mundo, porque los microplásticos pueden quizás mezclarse con bacterias. Entonces es importante saber donde comprar.

La contaminación por microplásticos evidencia que los residuos plásticos no desaparecen cuando son desechados, sino que pueden permanecer durante años en el medioambiente y llegar a distintos ecosistemas acuáticos. A medida que estas partículas son detectadas en cada vez más especies marinas, crece también el interés por comprender sus posibles implicancias para la alimentación humana. Frente a este escenario, la prevención aparece como una herramienta fundamental, tanto a través de una correcta gestión de los residuos como mediante decisiones de consumo informadas. En una ciudad como Valdivia, donde los recursos acuáticos forman parte de la identidad y la dieta local, el cuidado de estos ecosistemas se vuelve una tarea clave para las futuras generaciones.

Daniel Ramírez, Antonia Serey, Tomás Rosas, Antonella Saenz.

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