La reanudación de la obra tras años de pausa. | Créditos: Antonia Cárdenas Barría
Tras el hallazgo de 50 fragmentos y la paralización de la obra, los ciudadanos y la comunidad mapuche levantaron sus voces para defender la salud y la cultura.
Realizado por: Juan José Vargas, Valentina Reyes, Renato Alvarado, Antonia Cárdenas y Gabriela Martis
Después de más de 20 años de espera, los ciudadanos de La Unión recibieron el esperado anuncio de la construcción de un nuevo recinto asistencial que beneficiaría a más de 98 mil habitantes entre su comuna y la Provincia del Ranco. Pese a ser un avance significativo en materia de salud, tras el inicio de las excavaciones, la obra estuvo paralizada durante más de tres años y se reanudó en febrero de 2026.
En el año 2022 se detonaron movimientos de tierra en un terreno aledaño al hospital actual, el Dr. Juan Morey. Tiempo después de iniciado el proyecto, se encontraron restos de cerámica mapuche, lo que tuvo un gran impacto en el avance de la construcción. Al ser un proceso largo e incierto, parte de la ciudadanía decidió integrarse al movimiento ciudadano por el hospital de La Unión.
Frente a una problemática que surgió hace más de tres años, existen actores sociales con distintas posturas respecto a los hallazgos y gestiones. A partir de ahí, se expondrán los procesos atravesados por la comunidad mapuche y el Movimiento Ciudadano por el hospital de La Unión, con el fin de comprender y analizar la actuación de cada uno con base en sus creencias y necesidades.
Resguardo patrimonial
Bajo el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Consejo de Comunidades Mapuche de La Unión solicitó una consulta indígena al Estado de Chile. Esta medida permite a los pueblos indígenas investigar el origen de los restos y llegar a un consenso con el gobierno sobre el tratamiento de los hallazgos.
| Por primera vez, una consulta indígena derivó a un plan de manejo arqueológico. |
Sin embargo, el conflicto con el terreno de construcción ocurrió antes de que esta empezara, ya que, a través de rituales realizados con machi, la comunidad mapuche fue advertida por sus ancestros sobre el lugar histórico que encontraron.
Dada la trascendencia de este hecho, se avisó a la constructora encargada del proyecto para frenar el inicio de la obra. No obstante, esta advertencia fue en vano, puesto que la construcción siguió adelante hasta que, en diciembre de 2022, se encontraron los primeros hallazgos de cerámica mapuche.
Desde la Constructora y Edificadora GIA+A se paralizó la obra y se envió un informe al Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), que ampara la Ley de Monumentos Nacionales de Chile. Después de que desde el CMN se evaluara el caso, se autorizó la recolección de los hallazgos, que serían depositados en el Museo Histórico Municipal de Osorno.
Según un acta de sesión ordinaria del CMN en octubre de 2023, se detectaron 4.318 artefactos cerámicos y 2.575 líticos. Algunos de ellos fueron reconocidos como fragmentos de pipa, cuchillos, raspadores, perforadores y puntas de proyectil triangulares.
A falta de una consulta indígena en el proceso inicial de estudios, el Consejo de Comunidades Mapuche realizó una solicitud en diciembre de 2023 que, tras ser aprobada, inició el 31 de julio de 2024 y finalizó el 12 de abril de 2025. Con los antecedentes recopilados, se llegó a un consenso con las autoridades de gobierno.
El acuerdo fue firmado en una instancia privada el 08 de mayo de 2025 entre el Consejo y autoridades de gobierno y regionales. Algunos de los puntos acordados fueron el desarrollo de una atención intercultural en el hospital, que ya se está aplicando en el área de partos, y la creación de un espacio en el nuevo recinto para explicar la importancia cultural de ese territorio.
Además, sobre el manejo de los hallazgos se decidió que, luego del estudio y documentación, estos serán resguardados por las comunidades mapuches mediante una ceremonia y un reentierro.
En base a un proceso extenuante, la comunidad mapuche luchó por resguardar su patrimonio cultural a partir de una fuerte conexión espiritual con sus antepasados. Para ello recurren al rehue, el cual es un lugar de adoración y principalmente de conexión directa con sus ancestros para ser escuchados.
Durante la consulta indígena, uno de los mayores conflictos que atravesó la comunidad mapuche fue el repudio social por parte de los ciudadanos de la comuna. Ante esta problemática, la comunidad decidió relacionarse directamente con las autoridades del Gobierno.
En referencia a este desafío, Marcos González, lonko del Consejo Comunal Mapuche de La Unión, expresó que, “¿por qué vamos a perder el tiempo con gente que nunca va a entender? Hasta el día de hoy seguimos trabajando para que esa construcción se haga de buena forma. Luchamos para que queden murales explicativos en la sala de espera, para que la gente sepa cuál es su importancia y le den el valor que corresponde”.
De esta forma, la comunidad mapuche logró cumplir un objetivo fundamental para su cultura, el cual es resguardar el patrimonio de su pueblo. El camino para conseguirlo no fue sencillo, pero, a través de la organización y el compromiso con un mismo fin, lograron concretar un acuerdo beneficioso tanto para su comunidad como para los ciudadanos de La Unión.
Voz ciudadana
La urgencia de un nuevo hospital para la comuna de La Unión se debe a la necesidad de sus habitantes de mejorar los servicios médicos que reciben día tras día. En 2022, los ciudadanos volvieron a tener esperanza con el anuncio del inicio de la construcción de un nuevo hospital que los beneficiaría a ellos y a los vecinos de las comunas de la Provincia del Rancho.
No obstante, la ilusión desapareció cuando el hallazgo de cerámicas mapuche provocó un retraso de la obra de más de tres años. En ese lapso, llegó un punto en el que estar de brazos cruzados no era una opción, por lo que decidieron unirse por un bien común y conformar el Movimiento Ciudadano por el Hospital de La Unión.

Cartel actual en vivienda de La Unión. | Créditos: Antonia Cárdenas Barría.
Desde la Unión Comunal de Juntas de Vecinos hasta organizaciones rurales conformaron un nuevo movimiento ciudadano, con el fin de actuar en nombre de la comuna y exigir respuestas concretas de parte de las autoridades regionales y nacionales.
| Una autoridad destacada por el movimiento ciudadano fue el Senador Iván Flores, quien recolectó firmas para poner en vigencia la renovación de la construcción, horas antes de que asumiera el nuevo gobierno. |
Cuando el diálogo no bastó, los miembros del movimiento ciudadano marcharon a lo largo de la Ruta 5 Sur. Estas manifestaciones se realizaron el 07 de febrero y el 20 de abril de 2025, con el fin de exigir avances en la construcción.
De esta forma, Arrison Inzunza, vocero del Movimiento Ciudadano por el hospital de La Unión, expresó la apreciación de los integrantes del movimiento cuando la obra se paralizó. “La frustración fue enorme y la desesperanza se instaló en La Unión. Teníamos claro que no dejaríamos que por segunda vez nos ocurriera lo mismo, como fue con el Hospital Base de Valdivia en los años 90, pero nuevamente estábamos viviendo el mismo proceso”, comentó.
Tras un largo tiempo de espera, la firma del acuerdo entre el Consejo de Comunidades Mapuche de La Unión y el Gobierno devolvió la tranquilidad a la ciudadanía, dado que en febrero de 2026 se reanudó el trabajo en terreno y se espera que en 2030 los habitantes de La Unión y de la Provincia del Ranco puedan acceder a los nuevos servicios del recinto asistencial.
Consecuencias del retraso
La influencia de Olga Boettcher como gobernadora del departamento de La Unión permitió que en 1946 se iniciara la construcción del primer hospital de la comuna, inaugurado en 1954 como Hospital Dr. Juan Morey y catalogado de baja complejidad.
Como consecuencia del plan de normalización de la red asistencial del Servicio de Salud, en 2024 pasó a ser el primer hospital de mediana complejidad de la región de Los Ríos. En base a esta característica y su ubicación en la capital de la Provincia del Ranco, se transformó en un punto de atención clave a nivel regional, pero, a su vez no puede cumplir con las exigencias demográficas y de atención que requiere la población.
En los últimos años, el recinto asistencial ha recibido inversiones para mejorar su infraestructura y la resolutividad de la atención a los pacientes, pero sigue latente la necesidad de un hospital nuevo para la comuna y sus ciudadanos. La construcción de un nuevo hospital supone una mejora en la calidad de la atención y en las especialidades a las que tendrá acceso la población.
A diferencia del recinto actual de la comuna, el nuevo hospital contará con capacidad para atender a una población de 54 mil habitantes. Para ello, contará con 149 camas, 6 pabellones de cirugía mayor, 2 de cirugía menor, 1 sala de parto, 26 box para consultas médicas y servicio de urgencias.
Una de las principales deficiencias del recinto actual es su capacidad, de la cual proviene la derivación constante de pacientes hacia el Hospital Base de Valdivia (HBV). Respecto a esto, Gerson Burgos, presidente de la Confederación Nacional de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud (FENPRUSS) de La Unión, comentó que, “la complejidad del hospital de La Unión, su tecnología y construcción no es la adecuada para resolver las patologías, lo que nos implica derivar todos los días a Valdivia, un hospital que también se encuentra colapsado”.
A raíz de la derivación constante de pacientes al HBV, hay momentos en que todas las ambulancias se encuentran en Valdivia, lo que representa un riesgo para la población en caso de emergencia.
Asimismo, Hernán Catalán, presidente del Consejo de Desarrollo Local (CODELO) de La Unión, comentó acerca del caso de los pacientes con problemas renales. “La Unión tiene 75 pacientes que se dializan y 35 van al Hospital Base, más en Valdivia, donde existe una gran cantidad de gente que va a diálisis. Hay personas que están en lista de espera para dializarse y eso va en aumento”, expresó.
| Hasta 2025, más de 18 mil personas en la región de Los Ríos fueron diagnosticadas con una enfermedad renal crónica. De ellos, más de 600 deben asistir a terapia de diálisis. |
Los pacientes derivados a tratamientos especializados, como la diálisis, cuentan con buses subvencionados por el Consejo Regional (CORE). Además, a partir de 2026, la municipalidad de La Unión costeará los pasajes de buses interurbanos para los pacientes que viajan a Valdivia por su tratamiento.
A través del censo 2024, se documentó el envejecimiento de la población, ya que por cada 100 niños de 14 años o menos, hay 96,8 adultos de 65 años o más. Mientras que en la región de Los Ríos, esta cifra es de 89,2 adultos mayores. Sobre esto, Burgos resaltó que, la complejización del hospital y el aumento de sus especialistas es necesaria para una población con enfermedades cada vez más difíciles de tratar y de mayor edad.
El conflicto en torno a la construcción del nuevo Hospital de La Unión evidencia una problemática que fue mucho más allá de una obra paralizada o de un retraso administrativo. Mientras el Movimiento Ciudadano por el Hospital de La Unión exigía respuestas rápidas ante la urgente necesidad de mejorar la atención médica en la comuna y en la Provincia del Ranco, las comunidades mapuche buscaban resguardar un espacio de valor espiritual y cultural, defendiendo la compatibilización del desarrollo del proyecto con el respeto a su territorio y a su cosmovisión. En medio de la incertidumbre y la presión social provocada por la demora, ambas posturas convivieron marcadas por distintas necesidades, pero también por una preocupación común: el bienestar de la comunidad.
A lo largo del proceso, el conflicto permitió visibilizar tanto las deficiencias históricas del actual recinto asistencial como la importancia cultural y ancestral que ciertos territorios mantienen para las comunidades mapuche. Las movilizaciones ciudadanas, las críticas al retraso del proyecto y la consulta indígena reflejaron las tensiones sociales y culturales presentes en la comuna. Sin embargo, también demostraron que el diálogo y la búsqueda de acuerdos siguen siendo fundamentales para enfrentar los conflictos complejos.
Con las obras retomadas y la expectativa de que el nuevo hospital entre en funcionamiento en 2030, la comunidad unionina mantiene la esperanza de que este recinto no solo represente un avance en infraestructura y atención médica, sino también un espacio construido desde el respeto, la memoria y las distintas realidades que conviven en un mismo territorio.
