Marcos González ha trabajado para preservar el patrimonio de su pueblo / Créditos: Antonia Cárdenas.
Tras el hallazgo de restos arqueológicos en la construcción del nuevo hospital de La Unión en 2022, el pueblo mapuche estuvo inherentemente implicado en su descubrimiento debido al origen de los restos. El proceso involucró una consulta indígena y la paralización de las obras generó el rechazo de la ciudadanía.
En julio de 2023 se recuperaron más de 7.000 piezas, que se dividieron en fragmentos de cerámica y piezas líticas. Entre los elementos hallados se encontraron piedras de moler, pipas y puntas de flecha. Un año después, luego de solicitarla, empezó la consulta indígena.
A partir de la cosmovisión mapuche, Marcos González, lonko del Consejo Comunal Mapuche de La Unión, explicó su mirada del hallazgo, la conexión con el espacio de construcción del nuevo hospital de La Unión y el proceso que supone llegar a un consenso que beneficie a su comunidad y a los ciudadanos de La Unión.
¿Cómo se enteraron que dentro del terreno de la construcción había restos arqueológicos?
Nosotros somos muy espirituales, trabajamos mucho con el zatun con machi y en uno de esos trabajos nos habló el pu lonko para decirnos que ese era un lugar muy especial y que teníamos que defenderlo. Empezamos a investigar y resultó ser un koyagtun hue. Empezaron los movimientos de tierra y todo eso nos dio la razón, aparecieron puntas de flecha, fragmentos de metahue, jarritos y platitos de greda.
Tras ese trabajo con machi, ¿advirtieron a alguien sobre la importancia del terreno?
A la empresa y a las autoridades que estaban en ese tiempo. Lo único que querían era construir, pero llegó un punto en que no se nos tomó en cuenta, advertimos y cuando empezaron a escarbar se dieron cuenta que era verdad. Lo que allí había era tangible, porque la gente a veces lo intangible no lo cree, “ver para creer” dicen.
Consulta indígena y acuerdos
Desde el Consejo de Comunidades Mapuche se lideró el proceso de consulta indígena del Plan de Manejo Arqueológico del Proyecto Nuevo Hospital de La Unión, conformado por 52 comunidades y la Alianza Territorial Daglipulli. La particularidad de este proceso estuvo en su duración, ya que normalmente una consulta indígena se realiza entre 3 y 5 años, mientras que esta se redujo a un plazo de 9 meses.
¿En qué consistió la consulta indígena?
Tuvimos que ponernos de acuerdo sobre cómo íbamos a hacer el plan de rescate. La empresa constructora tuvo que contratar una empresa de arqueólogos para trabajar allí y llevar 2 personas nuestras que estuvieran de veedores, porque ellos también se podían hacer los lesos y esconder fragmentos. Entonces hicimos un protocolo de rescate, ellos lo revisaban y decían qué era factible y qué no. Seguimos trabajando ahí, la gente de fuera no sabe eso, pero tenemos 2 mesas de trabajo.
| Las mesas de trabajo son parte de los acuerdos llegados en la consulta indígena. Una de ellas es con la constructora, Ministerio de Obras Públicas (MOP), Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (SERPAT) y Seremi de Salud de Los Ríos para ver los avances y resolver problemáticas. La otra, es con más autoridades y encabezada actualmente por el delegado presidencial de El Ranco, donde se informan los avances de la construcción. |
¿Qué reestructuraciones se tuvieron que hacer para que fuera más corta?
Una consulta indígena tiene toda una estructura, son cierta cantidad de reuniones y cada cierto tiempo. Entonces, tratamos de agilizar lo más posible, acortar los tiempos, no suspender las reuniones y tratar de ajustarnos a lo que nos solicitaban ellos para que fuese más corta de lo habitual. De hecho, pensábamos hacerla en 7 meses, pero nos atrasamos en 2 porque hubieron inconvenientes, ya que son muchas comunidades.
Respecto a la ciudadanía, ¿qué ha sido lo más difícil de llevar en todo el proceso?
Nos costó que la sociedad de La Unión no siga creyendo que solo son pedazos de cerámica, que no tienen importancia y que es más importante la salud. Nosotros entendemos la necesidad, pero pensamos que nuestro patrimonio cultural que hay allí es enorme. La gente todavía no entiende el valor cultural, lo que nos costó su repudio social.
Proyección de hallazgos arqueológicos
Para culminar este proceso, el 08 de mayo de 2025 se firmó un protocolo de acuerdos entre el Consejo de Comunidades Mapuche y el Estado, en el cual se abordaron puntos fundamentales para preservar el patrimonio cultural. Tras este consenso, se pudo reanudar la construcción del nuevo hospital de La Unión en febrero de 2026.
¿Qué planean hacer con los hallazgos arqueológicos?
Cuando esté todo rescatado y hechos los estudios, tenemos que hacer un guillatún grande abajo del hospital, también vamos a tratar de hacer réplicas de lo que se rescató para dar a conocer a la gente lo que había allí. Después de eso nosotros tenemos que hacer un reentierro de todo lo que se encuentre, va a quedar en un lugar que está determinado y que estará protegido. No lo vamos a divulgar porque la gente puede ir a escarbar después.
Ahora que ya crearon un protocolo, ¿esperarán que en un caso similar se aplique de la misma forma?
Correcto, es el derecho que tenemos por la ley indígena y el convenio 169. Toda construcción que se haga debe tener un estudio de impacto ambiental. Si bien es cierto, nosotros defendemos la naturaleza y los ríos, pero también en las ciudades hay lugares importantes que se deben proteger.
La protección del patrimonio cultural fue la motivación del Consejo Comunal Mapuche de La Unión para luchar por un acuerdo con el Estado y ciudadanía. Bajo el relato de Marcos González se reconstruyó el recorrido de este consenso y a su vez, se identificó la mayor dificultad con la que se encontraron desde un inicio: la falta de empatía de autoridades y ciudadanía de La Unión.
A pesar de no haber sido escuchados en un inicio, la comunidad se esforzó para ser respetada y obtener respuestas concretas. Para el futuro, esperan que en casos similares se aplique un estudio de impacto ambiental en primera instancia.
Escrito por: Juan José Vargas, Valentina Reyes, Renato Alvarado, Antonia Cárdenas, Gabriela Martis
