Crisis sanitaria ¿Qué hay detrás de las vacunas contra el COVID-19?

Un cambio de paradigma entre las formas convencionales de hacer vacunas y las nuevas técnicas como las de ARNm mensajero. Sus riesgos y nuevas posibilidades de caminos para la ciencia y sus desafíos para nuevos tratamientos que han transitado sobre ideas que no hace mucho eran mera especulación científica, pero que hoy, ya marcan un punto inflexión entre la era de la biotecnología y sus aplicaciones para el futuro de la humanidad.

Epidemias 

El triunfo de la Muerte (De Triomf van de Dood)

Las pandemias siempre han existido y nos han acompañado como especie. Una ellas, en el siglo XIV devasto hasta un tercio de la población que había entre Europa, el norte del África y el cercano Oriente, la población ascendía a unos 100 millones de habitantes. Para fines del 1700, el médico inglés Edward Jenner, crea la primera vacuna considerada como método eficaz para prevenir las consecuencias de las enfermedades infecciosas, sentando las bases para el desarrollo de las vacunas como la de tipo virus atenuado. Las que hasta ahora siguen salvado millones de vidas humanas de distintas patógenos, considerada uno de los mayores logros de salud pública del último siglo.

En el caso de la peste negra, la inmunización se logró por “infección natural”  lo que proporciono una  excelente inmunidad pero a un costo en vidas muy elevado, y en ausencia total de conocimientos científicos modernos. No obstante, los descendientes de Europa que sobrevivieron a la peste son actualmente inmune a un gran número de enfermedades, incluido el VIH. Por tanto la infección natural induce respuestas inmunes más fuertes y por ende una inmunidad más duradera que la de una vacuna.

Ejemplo de esto es el sarampión, que si bien existía un claro riesgo, después de la infección, de muerte por encefalitis y neumonía antes de que existiera una vacuna, los sobrevivientes ganaron inmunidad de por vida, sin embargo, a diferencia de la inmunización natural la vacuna contra el sarampión, que requiere dos inyecciones, puede que no ofrezca una protección completa de por vida, pero ha demostrado ser lo suficientemente buena como para mantener la enfermedad bajo control cuando se aplica ampliamente.

Fuente Internet BBC News

Salíamos parcialmente de otras epidemias a nivel global como el  Ébola y la Influenza, A(H1N1) y A(H3N2) por nombrar algunas, pero ninguna como esta de lo que va del ultimo siglo. Así entramos en la carrera por la fabricación de nuevas y eficaces vacunas para una nuevas generaciones de virus, que ya nos son principalmente de naturaleza humana, sino de los hoy cada vez mas frecuentes de origen animal, los que debido a ciertas características que los constituyen, nos tiene a merced de una crisis sanitaria a escala de proporciones.

Con fecha diciembre 2019, al momento en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) Oficina de País en China, fue alertada por un brote de enfermedades respiratorias graves originadas al parecer en la ciudad de Wuhan. Una pandemia que a la fecha se consolidado de carácter catastrófica, causada por el SARS-CoV-2, que se ha extendido a nivel mundial causado una morbilidad y mortalidad significativa, donde aún quedan muchas preguntas por responder.

Fuente internet

Ante la gravedad de los hechos, más de doscientos laboratorios académicos y empresas de todo el mundo han emprendido la carrera por el desarrollo de vacunas contra el COVID-19, que hemos visto avanzar en tiempo récord para llegar a los ensayos clínicos fase III y de esta manera iniciara prontamente el proceso de vacunación. El que da su primeras luces luego que de previos acuerdos y negociaciones entre países y empresas farmacéuticas donde Chile no fue  la excepción, y que dentro del marco de las decisiones de Gobierno  frente al temor de la ciudadanía y en medio de rezagos de un estallido social, se inicia proceso de vacunación. El plan ya estaba en marcha, solo era cuestión de ver cual de las vacunas seria la primera en ser aprobada.

Al ser probadas en tiempo récord, los ensayos clínicos fase III no se hicieron esperar. Como fruto del esfuerzo entre laboratorios como Sinovac, la Universidad Católica y el  Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia comenzaban sus ensayos. Otro ensayo es el realizado por la Universidad de Chile y Laboratorio Janssen, vacuna producida por Johnson & Johnson y un tercero del Instituto de Salud Pública realizado por la Universidad de Chile y la Clínica Las Condes.

Otras iniciativas de ensayo clínico fue la realizada por el laboratorio AstraZeneca de la Universidad de Oxford. Universidad de la Frontera y Laboratorio CanSino, Alianza Mundial Covax y que seguramente irá en aumento hasta que población sea completamente inmunizada.  Negociaciones que sin duda proveerán una gran cantidad de millones de vacunas además de 10 millones de vacunas adicionales del laboratorio Pfizer–Biontech.

¿A qué nos enfrentamos?

Fuente Internet microscopio electrónico del coronavirus-covid-19

Es un virus de la clase betacoronavirus, ahora denominado enfermedad infecciosa por coronavirus-19 (COVID-19), pero se denomina SARS-CoV-2 debido a su similitud genética y estructural con el SARS-CoV. El que aun después de ser caracterizado por primera vez, alberga un gran número de incógnita. Primero, hay que señalar que numerosos datos de investigación básica disponibles libremente sobre los mecanismos de la infección por el SARS-CoV-2 han convencido a la mayoría de los desarrolladores de vacunas innovadoras para que centren sus esfuerzos en inducir una respuesta inmunitaria contra la proteína Spike.

Según publicaciones de la revista Nature, se hace la pregunta acerca acerca de ¿Dónde se encuentra el coronavirus SARS-CoV-2 en el espectro de la infección natural frente a la eficacia protectora inducida por estas vacuna?.

La respuesta a esta pregunta sólo se conocerá a medida que se recopilen más datos de los estudios en curso sobre vacunas e infecciones naturales; Por ejemplo, los resultados iniciales de los análisis provisionales de Pfizer / BioNTech y Moderna ambas vacunas de ARNm mensajero, muestran una reducción de las infecciones de alrededor del 95% lo que son muy alentador.

Vacunas, el gran dilema

Anticuerpos frente al virus. Fuente Internet

Muchas de las vacunas actuales en ensayos clínicos podrían inducir altos niveles de anticuerpos neutralizantes que los estudios de modelos animales predicen que proporcionarían protección. Sin embargo, los niveles alcanzados no proporcionan inmunidad esterilizante completa y son insuficientes para prevenir los síntomas del tracto respiratorio superior típicos del resfriado común, pero si puede prevenir enfermedades graves del tracto respiratorio inferior. Algo muy alentador pero la desventaja es que probablemente la vacuna no evitaría la transmisión continua de un vacunado infectado.

Otro elemento a considerar es que hay un factor desconocido importante en el contexto tanto de la infección natural como de la vacunación, y es la durabilidad de las respuestas inmunitarias. Múltiples estudios de cohorte longitudinales de niveles de anticuerpos después de COVID-19 han demostrado que son variables, algunos muestran durabilidad durante varios meses y otros muestran cierta “disminución”.

El desarrollo de vacunas lleva tiempo, ya que éstas no sólo deben ser protectoras, sino también seguras. A diferencia de otros fármacos que se administran a pacientes enfermos, las vacunas se administran a pacientes sanos y requieren unos márgenes de seguridad muy elevados. También hay que destacar que en anteriores brotes graves de coronavirus de SARS-CoV y MERS-CoV los ensayos clínicos no se alcanzaron hasta 25 y 22 meses después del inicio de los brotes. Por lo tanto, la población debe ser cuidadosamente vigilada si las candidatas a vacunas se administran ampliamente sobre la base de la Autorización de uso de Emergencia, como la de Paizer y Moderna entre otras,  autorizadas por la administración de Alimentos y Medicamentos de los EE.UU. (FDA)

Fuente Internet

En cuanto a sus posibles efectos adversos en el mediano y largo plazo. Principalmente las desarrolladas en base a biotecnología que utiliza la técnica del ARNm mensajero, se sabe muy poco, pero ya comienzan a ser distribuida y aplicada ampliamente luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprobara  bajo el contexto de carácter de emergencia debido gravedad crisis mundial que se está viviendo. 

Muchas de las vacunas que están a la vanguardia son nanotecnologías preclínicas y no han sido probadas en entornos clínicos. Por ejemplo, las vacunas de ARNm han estado en desarrollo y pruebas clínicas durante los últimos 30 años, pero la tecnología no ha sido aprobada previamente. hay una larga serie de enfermedades infecciosas en las que las vacunas sólo son parcialmente eficaces. Donde, cada enfermedad es un problema inmunológico en sí mismo: incluso hoy en día, con todos los datos de que disponemos, es difícil predecir qué tipo de vacuna puede ser realmente eficaz.

Fuente Internet

Una dificultad que en el caso del COVID-19, es aún mayor, una nueva enfermedad sobre la que los estudios en curso en laboratorios de todo el mundo están añadiendo nuevos datos a un ritmo tremendo. El SARS-CoV2, el coronavirus responsable de la COVID-19, es un virus de ARN. El ARN o también ácido ribonucleico es el otro tipo de ácido nucleico que posibilita la síntesis de proteínas. Si bien el ADN contiene la información genética, el ARN es el que permite que esta sea comprendida por las células. Compuesta por una cadena simple, al contrario del ADN que tiene una doble. Lo que le confiere una elevada tasa de mutación e inestabilidad genética que representa un reto para desarrollar vacunas mas eficaces.

Dr. Mario Calvo Fuente Internet UACh

Redes que atrapan y el futuro de la humanidad

Sobrepoblación y sus consecuencias, cambio de paradigma entre las vacunas y el miedo hacia las nuevas vacunas  que impactan a través de redes sociales. De una sociedad muy expuesta a la desinformación, pero también a los desafíos que nos depara el futuro, de la importancia de la ciencia y el papel que la educación juega en todo esto. Para eso, el Médico infectólogo académico y Director del Instituto de Medicina de la Universidad Austral de Chile, Dr. Mario Calvo Arellano, accedió gentilmente  a conversar un poco sobre algunas dimensiones de esta pandemia y perspectivas de futuro.

 

Anticipando el futuro  

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Las autorizaciones de uso de emergencia entre otras dimensiones están creando enormes desafíos. Esto quiere decir, que una vez que una vacuna COVID-19 reciba la autorización de emergencia, los ensayos de vacunas posteriores se volverán más complicados para quienes estén desarrollando una vacuna que se encuentra en ensayos iniciales. Esto implica que las empresas que inicien nuevos ensayos, tendrán que demostrar que sus vacunas son mejores que las que reciben aprobación de emergencia, lo que hace que los ensayos sean más costosos. “Cualquier vacuna aprobada, aunque sea solo para uso de emergencia, cambiará el panorama de cómo las vacunas ingresan al mercado.

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Otro desafío se relaciona al libre acceso a la información científica, proyecto de acceso abierto que durara un periodo de dos años organizado por algunos financiadores de investigación más grandes del mundo como Wellcome en Londres, la Fundación Bill & Melinda Gates en Seattle, Washington, y el financiador nacional holandés NWO, comenzaron a estipular a partir de enero que los artículos académicos publicados a partir del trabajo que financian deben ser inmediatamente de lectura gratuita. La iniciativa, llamada Plan S. Que en términos simples plantea  acceder gratuitamente a todas las publicaciones científicas, lo cual genera una ruptura ética; en la base de que si la gente paga sus impuestos, tiene derecho a conocer los resultados de esa inversión.

Ante la gravedad de la situación  se percibe una antes y un después entre la velocidad del cambio que nos entrega el presente siglo junto a las consecuencias que el ingenio e inventiva a dejado en el planeta cada vez mas sobrepoblado. Momentos difíciles que requerirán decisiones difíciles, por tanto es necesario mantener firme un espíritu optimistas, pero no excesivamente ingenuo.

Síndrome de Guillain-Barré después de la vacunación contra la influenza

Vacunas COVID-19: dónde nos encontramos y desafíos futuros

SÍNDROME DE GUILLAIN-BARRE DESPUÉS DE LA VACUNACIÓN EN EL PROGRAMA NACIONAL DE INMUNIZACIÓN CONTRA LA INFLUENZA, ESTADOS UNIDOS, 1976-1977

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